El, o mejor, los disparates económicos de la semana, han sido por orden cronológico, el saldo negativo de las cuentas públicas,
una nueva demostración de las mentiras, tanto del gobierno como del
Banco de España, que hace sólo tres meses afirmaban con toda su cara,
que el año se saldaría con un superávit del 1%, y sobre todo el
insultante triunfalismo del presidente del gobierno ayer, celebrando
como un gran éxito los primeros cien días de legislatura, el periodo
económico más desastroso del que se tiene memoria.
En
el caso del déficit, el tema era ya entonces - hace tres meses - tan
escandalosamente falso, que desde estos mismos micrófonos, acusé al Sr
Fernandez Ordoñez de mentir, y le desafié a apostar 100.000
euros, a que sus previsiones eran falsas. Y aunque era obvio que no
aceptaría, lo que yo pretendía era enfatizar el grado superlativo de
mendacidad del gobernador del Banco de España, cuyo apoyo a Zapatero y
a sus mentiras ha sido continuo en el último año y medio, y con una intensidad sin precedentes justo antes de las elecciones.
El hecho implica dos cosas. La primera que ya no podemos financiar el escandalosamente caro, despilfarrador y corrupto Estado de las Autonomías, que necesita cuatro veces más funcionarios que un estado centralizado, y donde más del 60% son empleos inútiles, y donde casi el 30% del gasto es puro despilfarro. La segunda, que durante los últimos nueve meses hemos ido recortando unos 3500 millones de euros mes nuestra diferencia entre ingresos y
gastos, lo que extrapolado a fin de año, nos llevaría a un déficit,
equivalente al 2,2% del PIB, pero como la caída continuará en 2009, en
doce meses incumpliremos otra más, aparte de la inflación, de las
condiciones para estar en la eurozona, lo que nos convierte es el país
más incumplidor, con diferencia, de las condiciones exigidas por el
euro.
Solbes,
con la indolencia que le caracteriza, afirmó ayer que el tema no le
inquietaba, que le preocupaba más el nivel de nuestra deuda, y aunque
no es de recibo lo primero, es verdad que lo segundo es
mucho peor. Explicábamos la pasada semana que nadie ha querido
suscribir una emisión de deuda del Reino de España, y eso es gravísimo,
porque si empresas, bancos y cajas, con infinitamente menos garantías
que el Estado, y que deben el equivalente al 150% del PIB al exterior, no pueden refinanciar, eso supondría la suspensión de pagos como país.
Y
respecto al segundo asunto, el desvergonzado e insultante desprecio de
Zapatero por los problemas de los españoles, nada mejor que repetir lo
que afirmaba El Confidencial esta mañana. “¿Que no puede pagar su
hipoteca, que se ha quedado sin trabajo?, tranquilo, no se angustie,
Zapatero y el partido socialista serán sus principales apoyos, porque
están dispuestos a escuchar con la mayor sensibilidad, los problemas de
los parados, de los pensionistas y de los que no llegan a fin de mes”. Realmente increíble.
Después
de haber negado los 400 euros a los más necesitados, después de que en
su reciente Congreso hayan decidido que los problemas prioritarios de
los españoles son la persecución de la Iglesia y la fe católicas, la
ampliación del aborto y la legalización de la eutanasia, temas propios
de una secta masónica pero no de un gobierno responsable, ahora
nos cuentan que el problema no lo van a arreglar, porque no hay ningún
problema, pero que tranquilos porque ellos están con los más
necesitados. Increíble, inaudito, pero cierto.
Me
decía hace dos semanas César Vidal, que varias organizaciones
cristianas, están intentando recabar apoyos, para poder ofrecer 100.000
comidas diarias a partir del otoño en nuevos comedores de caridad, pues
temen un auténtico aluvión de personas sin recursos, que además de la
comprensión de Zapatero y sus secuaces, necesitan que alguien les dé de
comer. Pues bien la avalancha ha empezado ya, los comedores de caridad en Madrid han multiplicado por tres la demanda en las últimas semanas, y lo peor es que está creciendo exponencialmente, tanto que este invierno, las colas de personas sin recursos, para poder comer, pueden retrotraernos a las de auxilio social en los años 40, y si creen que exageramos, solo recordarles que todas nuestras catastrofistas previsiones, se han quedado muy cortas.
Realmente no se puede despreciar más el dolor y la necesidad ajena de lo que lo hacen Zapatero y sus correligionarios,
con sus abyectas mentiras, y su absoluta incompetencia, y además ya han
oído a Rajoy, “el presidente cree que no hay crisis”, así que no piensa hacer nada excepto regalar dinero público a los amiguetes del ladrillo, empezando con 300 millones de euros en septiembre, para comprar un suelo que no vale nada, y seguir con la demagogia a gran escala.
Profesor Roberto Centeno
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